PRESENTACION DEL BLOG

"A orillas del caudaloso Tajo y a pocas leguas de la capital de España, existe un precioso pueblo que bendice y obsequia la naturaleza; un pintoresco pueblo rodeado de jardines, lleno de perfumes y animado por el canto de incontables pajarillos; un poético pueblo que se esconde bajo las frondosas ramas de los corpulentos álamos y gigantescos plátanos; este pueblo se llama Aranjuez"


26 ago. 2011

PUENTES EN EL JARDÍN DE LA ISLA E ISLETA

El puente que une la Isleta con las calles de Madrid y de las Huelgas, abandonado el proyecto de Bonavía, fue construído en 1751 en ladrillo con un solo arco de piedra de Colmenar y tiene enfrentada a la Isla una magnífica portada, levantada un año antes, de los mismos materiales y compuesta por dos exedras enfrentadas y decoradas con jarrones de mármol y puerta de rejería diseñada por Santiago Bonavía y realizada por Francisco Barranco, por entonces cerrajero de cámara, con copete de escudo de armas, corona y adornos.
El enfrentado puente del Tajo, que ya existía en 1551 y cuya obra original de madera parece que fue dirigida por Juan de Castro el Viejo, ya fue reparado tras su ruina por el mismo en 1562 y de nuevo entre 1570 y 1571 por Herrera, los Castro y Juan de Bruselas, necesitaba ya reedificarse a finales

11 ago. 2011

UTILIZACION DEL AGUA DEL MAR DE ONTÍGOLA

El empleo de las aguas que nacen en Ontígola y bajan hacia el embalse era motivo de conflictos. En 1817 está documentada una reclamación para que los vecinos de dicha población no las interceptasen, llegando al fín a un acuerdo en 1839, según el cual podrían usarlas siempre que por el caz siguiese la mitad o más hacia el "Mar". Según otros datos, hacia 1910 se dice que la utilización sería de doce horas de día para Ontígola, y el resto al "Mar". Según el convenio, todos los años, en febrero, se haría un padrón de las tierras a regar en Ontígola.
Vista del Mar de Ontígola

En años de pluviometría normal el caudal del embalse era suficiente, no así en los años de sequía, en los cuales se precisaba aplicar medidas especiales suprimiendo los usos suntuarios. Así pues, en mayo de 1820, ante la escased de agua para regar las alamedas y demás posesiones, se decide que el día