PRESENTACION DEL BLOG

"A orillas del caudaloso Tajo y a pocas leguas de la capital de España, existe un precioso pueblo que bendice y obsequia la naturaleza; un pintoresco pueblo rodeado de jardines, lleno de perfumes y animado por el canto de incontables pajarillos; un poético pueblo que se esconde bajo las frondosas ramas de los corpulentos álamos y gigantescos plátanos; este pueblo se llama Aranjuez"


7 jul 2010

PORTAL DE LA PAJA

Edificio mandado construir por Real Orden del 18 de Julio de 1757, siendo ejecutada su construcción en un principio por Santiago Bonavía y terminado por su discípulo Jaime Marquet en 1758. Se encuentra situado entre las calles Postas,Abastos,Carrera de Andalucía y Pescado.
Foto extraída del Tomo IX  de "Arquitectura y Desarrollo Urbano"

Su construcción obedeció a la idea de que sirviera de complemento al Mercado de Abastos para la provisión de paja y cebada al público. El edificio, de forma rectangular, constaba de una planta baja diáfana circundada por pilares de ladrillo de 60x60 cm. Disponía también de un nivel de doble altura y un sótano.  La planta baja pronto fue cerrada parcialmente, dejando abierta la parte que da al Ayuntamiento, pues en 1804 Alvarez Quindós nos relata que ya  se encontraba en esa situación y se destinaba “para otros destinos”. El resto de la planta baja se destinó a viviendas, así como la planta superior. Los pilares exteriores quedaron vistos, formando así los soportales que aún mucha gente recuerda.

La desamortización de los bienes de la Corona hizo que el edificio quedara dividido en tres propiedades desiguales, y tras varias reformas, perdió su identidad inicial,llegando incluso a quedar en estado de ruína. Gracias al Plan Especial de Reforma Interior del Casco de Aranjuez, el edificio fue declarado “ de absoluto interés para su conservación”, siendo así salvado de su desaparición.

En 1980 el Banco Popular se interesó por ocupar la zona más deteriorada,es decir, la más próxima a la Plaza del Ayuntamiento. Su intención de demoler ésta zona  y construir un nuevo edificio para instalar en él su sede, provocó la negativa del Consistorio. Tras varias deliberaciones, se llegó al acuerdo de aprobar la obra con la condición de respetar la estructura original (pilares, aleros, cubierta y mansardas) y conservar el pórtico. El resto del edificio está ocupado por diferentes comercios, alguna vivienda  y un conocido restaurante.

4 jul 2010

ESTAMPAS NOCTURNAS (3)

Ayer, después de una calurosa tarde, apetecía disfrutar de las suaves temperaturas que brindaba la noche, así que cojí mis bártulos (cámaras y trípode) y tomé rumbo a Palacio dispuesto a captar alguna bella imágen nocturna. La suave temperatura, mezclada con el frescor del Tajo y los numerosos aspersores que hay en la Plaza Elíptica,propiciaban un ambiente de lo más refrescante que os podais imaginar. Todo ello, unido al silencio que reina en la zona (el escaso tráfico existente se encontraba bastante alejado),hacía que numerosas personas eligieran éste paraje para pasear o sentarse a disfrutar igualmente del frescor de la noche. Los foráneos de Aranjuez saben muy bién de las bondades de éstos lugares (Plaza Parejas, Plaza Eliptica, Plaza de San Antonio...)pero para los que esteis pensando en una posible visita al Real Sitio, os recomiendo que no dejeis de daros un paseo nocturno por los alrededores de Palacio.




Como colofón de la noche, me dirigí a la zona de copas situada entre la calle Capitán y Carretera de bajada (N-305)con la intención de tomarme un refresco, aprovechando de paso para tomar unas instantáneas de la Plaza de Toros y del Arca del Agua adyacente a ésta.


3 jul 2010

CAMELLOS EN ARANJUEZ


Para empezar, hay que puntualizar que los camellos a los que en adelante nos vamos a referir, en realidad eran dromedarios, como bién se puede observar en los grabados que acompaño en la entrada. El término "camello" se utilizaba genéricamente para definir a ambos animales de carga.
Al contrario que otros animales más delicados, los camellos se adaptaron perfectamente al clima y a las condiciones naturales de Aranjuez,reproduciéndose con éxito en el transcurso de las décadas. Si en 1583 había únicamente una decena, hacia 1598 rondaban ya los cuarenta y se les había construído una caballeriza ex profeso en Alpajés para resguardarles del frío invernal. En 1652 su mayoral certificaba la existencia de ciento cuarenta cabezas entre adultos y crías y, a finales de siglo, la camellada debió de alcanzar ya los doscientos ejemplares, cifra que coinciden en apuntar varios viajeros que visitaron palacio en aquellos años. Sobrevivieron a los excesos de las diversiones cortesanas, a la caza furtiva que practicaban los vecinos de las inmediaciones del Real Sitio durante los años más rigurosos del reinado de Felipe IV (llegando a venderse su carne en las pastelerías de Ocaña) e, incluso, a los saqueos cometidos por las tropas del Archiduque de Austria, que sólo se llevaron consigo una pareja cuando ocuparon el palacio en 1710, según nos relata Alvarez de Quindós. Aunque algunos ejemplares estaban domados y se empleaban para trabajos de acarreo, la mayoría pastaban libremente por las extensas praderas del heredamiento, constituyendo una de las atracciones que más llamaban la atención de los viajeros que visitaban el palacio. Estos camellos, junto con otros animales exóticos como pavos reales, cebras, avestruces, faisanes, elefantes,etc, eran un símbolo más del poder que ostentaban los reyes. A la existencia de tan dispares animales contribuyó en gran medida el clima benigno que se disfrutaba en Aranjuez.


Hay que resaltar que los camellos de Aranjuez eran los únicos que existían en toda la península, siendo su precio muy difícil de calcular.Solo cuando alguno había quedado tullido o había muerto, para aprovechar su carne, la grasa o la piel, se habían puesto a la venta sus restos por unos 120 ò 130 reales.


Como ya he indicado anteriormente, los camellos desempeñaron a menudo un papel muy importante en las fiestas y entretenimientos que se celebraban para divertir a los reyes y cortesanos en sus estancias en Aranjuez.
A menudo se hacía luchar a éstos animales contra perros “y que era una diversión agradable el ver cómo ese animal tan mal hecho se defendía diestramente de los mastines que le atacaban, y que algunas veces su furia rompía con las barreras y se descargaba sobre los espectadores”, según nos relata Alvarez de Quindós.


Como animales de carga, se les utilizaba para transportar materiales de construcción para las obras del palacio, para transportar leña para las cocinas y chimeneas, o para acarrear los productos agrícolas de las plantaciones regias, siendo capaces de soportar hasta 500kg de carga y de recorrer con ésta hasta 40 ó 45 kilómetros en una jornada. Otra de las particularidades de éstos animales eran sus pequeñas pezuñas, gracias a las cuáles apenas estropeaban el suelo de los jardines o de las calles durante sus labores de acarreo.


Tras casi dos siglos de presencia en Aranjuez, en 1742 la camellada se había extinguido, sin saberse todavía a día de hoy los verdaderos motivos de la causa de tal hecho. Hay quien lo achaca a una epidemia de “sarna“, otros creen que fue la “surra”, enfermedad que causaba una gran mortandad entre los camélidos. Durante las siguientes tres décadas se trató de repoblar de nuevo el Real Sitio de camellos, cosa que fue prácticamente imposible por el coste que suponía traer de nuevo éstos animales desde el otro lado del Mediterráneo.
Entre 1746-1756 se trajeron de Orán varias remesas de camellos, pero ante la falta de cuidados adecuados, en 1760 apenas quedaban unos pocos ejemplares que se recojían en el patio de la casa de los guardabosques, conocida por ese motivo como la “Casa de los Camellos”.
Solar donde estaba ubicada la Casa de los Camellos


 Posteriormente se recibieron otros 41 ejemplares,siendo en 1771 cuando se tiene noticias del recibo de los últimos 25 ejemplares. Se ignora el momento preciso de su extinción definitiva, pero todavía en 1773 Diego de Aguirre los retrató, añadiendo su pintoresca estampa en una de sus vistas de Aranjuez. Alvarez Quindós fecha su desaparición total “por el año 1774”, mientras que el Barón de Bourgoing relata haberlos visto durante su primera estancia en España, entre 1777-1785. También en la causa de su muerte hay varias discrepancias, siendo para unos la falta de cuidados adecuados, mientras que para otros de nuevo la achacan a alguna epidémia de la época.


Documentación extraída del trabajo realizado por Carlos Gomez-Centurión Jimenez "EXOTICOS PERO UTILES: LOS CAMELLOS REALES DE ARANJUEZ DURANTE EL SIGLO XVIII"
Fotos y grabados antíguos propiedad del Patrimonio Nacional y colección privada de A.G.P.